Francia dio un paso clave hacia la defensa de su título mundial al imponerse 2-0 sobre Marruecos en Boston y asegurar su lugar en las semifinales del torneo. El partido resultó intenso, con un dominio francés que chocó contra la resistencia de un gran arquero marroquí, pero logró romper la paridad en la segunda mitad con una rápida sucesión de goles.

Durante el primer tiempo, Marruecos apostó por una estrategia defensiva sólida y salidas rápidas de contraataque, mientras que Francia generó múltiples ocasiones sin poder concretar. Una de las jugadas más claras fue un penal sancionado por el árbitro argentino Facundo Tello tras una falta sobre Kylian Mbappé, pero el arquero Yassine Bono contuvo el disparo del delantero francés, que ejecutó con poca precisión. Pese a eso, Francia mantuvo la iniciativa y continuó inquietando hasta el descanso, con disparos al arco y una volea que impactó en el travesaño.

En el complemento, el dominio galo se volvió más evidente. A los pocos minutos, Mbappé consiguió abrir el marcador tras una acción en el área, alcanzando así la misma cantidad de goles que Lionel Messi en el Mundial. El impacto de ese gol desequilibró a Marruecos, que no pudo frenar el avance francés y, seis minutos después, Ousmane Dembélé amplió la ventaja con un disparo ajustado que el arquero logró apenas desviar.

Con este resultado, Francia continúa firme en la defensa de su corona y espera rival para la semifinal, mientras Marruecos se despide dejando una imagen de esfuerzo y orden defensivo frente a uno de los favoritos del torneo.