Después de casi un año con cifras en negativo, la recaudación tributaria nacional logró revertir su caída y mostró un crecimiento real en mayo, una noticia positiva para el Gobierno de Javier Milei, que prioriza el mantenimiento del superávit fiscal como muestra de disciplina fiscal. Según datos oficiales de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), los ingresos del Estado alcanzaron un total de $21,51 billones, con un incremento nominal superior al 35% respecto al mismo mes del año anterior.

Al ajustar la cifra por inflación, el aumento representa un crecimiento real del 1,7%, lo que interrumpió una racha de nueve meses consecutivos de contracciones reales y revirtió la caída del 3,8% registrada en abril. El principal motor de esta recuperación fue el Impuesto a las Ganancias, gracias a los vencimientos correspondientes a las declaraciones juradas de las empresas con cierre fiscal en diciembre, el segmento de mayor impacto dentro del calendario tributario anual.

Este repunte en Ganancias compensó la persistente debilidad de otros tributos vinculados al consumo interno, que todavía reflejan una recuperación desigual en distintos sectores de la economía. Además del aporte empresarial, la recaudación proveniente del comercio exterior también contribuyó de forma relevante al resultado positivo de mayo, fortaleciendo el marco fiscal.

La mejora en los ingresos fiscales se produce en un contexto donde la desaceleración inflacionaria está modificando el comportamiento de los impuestos, con una recuperación más sólida en aquellos vinculados a la actividad productiva, mientras que los asociados al consumo aún arrastran efectos negativos acumulados recientemente.

En el Ministerio de Economía valoran este comportamiento como una señal favorable para la segunda mitad del año pero mantienen la cautela, dado que el desempeño general de la actividad económica seguirá siendo clave para sostener y consolidar el crecimiento de la recaudación tributaria en el mediano plazo.