El Banco Central de la República Argentina (BCRA) reportó un aumento significativo de sus reservas internacionales, que alcanzaron un nivel no visto desde octubre de 2019. Este incremento se produjo tras la llegada de un nuevo desembolso del Fondo Monetario Internacional (FMI), que permitió cerrar con un saldo de 47.908 millones de dólares. Así, se superaron los 46.905 millones registrados anteriormente en febrero de este año y se marcó un nuevo récord durante la administración actual.
El crecimiento de las reservas se dio luego de que el Directorio del FMI aprobara la segunda revisión del acuerdo pactado con Argentina por un total de 20.000 millones de dólares. Este avance habilitó un desembolso adicional cercano a 1.000 millones de dólares, reflejando el respaldo del organismo ante las reformas implementadas por el gobierno.
A pesar del avance, el FMI reconoció que Argentina no logró alcanzar completamente la meta establecida para la acumulación de reservas en esta etapa del programa. Sin embargo, valoró que se alcanzaron la mayoría de los indicadores clave y las metas indicativas, destacando especialmente las medidas adoptadas para fortalecer las reservas netas y reducir los diferenciales de riesgo soberano.
El informe oficial del FMI también señaló desafíos pendientes, entre ellos la actualización de las canastas utilizadas para medir la inflación, que consideraron obsoletas. Además, plantearon un debate sobre el cálculo del resultado fiscal, advirtiendo que al incluir el pago de intereses, el superávit fiscal podría transformarse en déficit.
Paralelamente, el Banco Central informó que compró 112 millones de dólares en el Mercado Libre de Cambios, acumulando 94 ruedas consecutivas con compras en esta plaza. Desde el comienzo de la llamada «fase 4» del programa monetario, el organismo acumula compras por cerca de 9.102 millones en el mercado mayorista.
Este volumen representa aproximadamente el 91% de la meta inicial, fijada en 10.000 millones de dólares para 2026. No obstante, esta cifra podría incrementarse hasta unos 17.000 millones, dependiendo de la evolución de la demanda de dinero y las condiciones del mercado cambiario.