Entre noviembre de 2023 y marzo de 2026 se cerraron más de 26 mil empresas en Argentina, según un informe difundido por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA). Esta cifra implica que, en promedio, 31 empleadores desaparecieron cada día desde la asunción de Javier Milei. La cantidad total de unidades productivas registradas pasó de 512.357 a 485.909 en ese período.
El impacto más severo afectó a los sectores de comercio, transporte y almacenamiento, y a la industria manufacturera. El comercio perdió 6.836 empleadores, seguido por transporte con 6.473, servicios inmobiliarios con 3.796 y la industria con 3.393 empresas menos. Este cierre masivo de compañías reflejó un deterioro profundo en el entramado productivo nacional.
En paralelo, la destrucción del empleo registrado fue significativa. En las unidades productivas desaparecieron casi 340 mil puestos de trabajo, lo que representa una caída del 3,45%. En términos diarios, se perdieron alrededor de 400 empleos registrados por día. Al sumar las trabajadoras de casas particulares, el total de empleo privado registrado descendió en más de 370 mil personas, equivalente a 435 puestos destruidos diariamente.
La construcción encabeza la lista de sectores más afectados en términos laborales, con una pérdida de más de 81 mil empleos registrados. Le siguen la industria manufacturera con más de 79 mil puestos menos, la administración pública con más de 67 mil y el transporte con más de 64 mil empleos perdidos. Estos sectores concentraron el grueso del retroceso en el mercado laboral.
El informe también subraya que el cierre de empresas golpeó principalmente a las pequeñas y medianas empresas (pymes), que representan el 99,75% de los empleadores que desaparecieron. En total, más de 26 mil pymes dejaron de operar en un lapso de poco más de dos años.
Para el CEPA, estos indicadores reflejan la combinación de una caída económica general, la retracción en el consumo, la paralización de actividades intensivas en mano de obra y el deterioro de las condiciones laborales. Mientras el Gobierno destaca el equilibrio fiscal, el informe muestra una contracara con menos empresas y empleo registrado, y una economía con dificultades para generar nuevos puestos de trabajo.