La compañía Mega inauguró un nuevo tren de fraccionamiento en Bahía Blanca, que amplía significativamente la capacidad para procesar líquidos del gas natural (NGLs) provenientes de la producción en Vaca Muerta. Esta obra requirió una inversión de 260 millones de dólares y apunta a evitar cuellos de botella frente a la creciente extracción en la cuenca neuquina.
La ampliación permitirá aumentar hasta un 50% la producción de líquidos, vinculada a la mayor disponibilidad de estos compuestos asociados al gas natural. Mega, controlada conjuntamente por YPF, Petrobras y Dow, ya procesa alrededor del 40% del gas natural de la Cuenca Neuquina y es un actor clave del transporte y procesamiento de hidrocarburos en Argentina.
El proyecto forma parte de un plan de inversiones más amplio que la empresa ejecuta entre 2023 y 2028 con un presupuesto total de 650 millones de dólares. La segunda etapa, valuada en 360 millones y presentada en el marco del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), ya se encuentra en marcha y contempla obras en Neuquén, Río Negro, La Pampa y Buenos Aires, incluyendo la construcción de nuevas plantas de rebombeo y mejoras en la infraestructura existente.
La infraestructura de Mega conecta la Cuenca Neuquina con el puerto de Bahía Blanca a través de un poliducto de 600 kilómetros, lo que facilita la exportación argentina de GLP, gasolina natural y el suministro de etano para la industria petroquímica local. El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, junto al intendente de Bahía Blanca, Federico Susbielles, y representantes de Petrobras y Dow, presidieron la inauguración del nuevo tren.
El CEO de Mega destacó que la inversión refleja la confianza de los accionistas en el potencial energético argentino y permitirá consolidar el siguiente ciclo de crecimiento de la compañía, acompañando la expansión de Vaca Muerta con mayor capacidad y eficiencia para sostener la producción y mantener mercados internacionales.