El sector ganadero de Mendoza avanza hacia una transformación estratégica que busca garantizar la sustentabilidad y mejorar el rendimiento productivo mediante tecnología reproductiva de alta complejidad. La Dirección de Ganadería provincial, en conjunto con el Conicet, implementó un programa destinado a proteger y potenciar el patrimonio genético local frente a las frecuentes y severas contingencias climáticas que afectan al secano mendocino.

Esta iniciativa permite a los productores resguardar la genética de sus rodeos mediante la criopreservación de semen de los mejores ejemplares bovinos, ovinos, caprinos y porcinos. En situaciones de sequía o estrés ambiental que comprometan la reproducción natural, la inseminación artificial asegura la continuidad y mejora genética del ganado.

El director de Ganadería destacó que, a diferencia de intervenciones coyunturales, el programa está pensado para un desarrollo genético sostenible a mediano y largo plazo. La recuperación y valorización genética se convierten así en un escudo ante las inclemencias, asegurando que los ciclos reproductivos no dependan únicamente de las condiciones climáticas.

Para facilitar el acceso de los pequeños y medianos productores, el gobierno provincial asumió los costos operativos y puso a disposición infraestructura moderna y equipos de laboratorio de última tecnología en delegaciones regionales. De este modo, el programa entró en funcionamiento hace pocos meses y ya cuenta con productores que lo aplican con éxito.

Además, se confirmó que el sector ganadero atraviesa un buen momento internacional, beneficiado por la apertura de nuevos cupos de exportación y una demanda global superior a la oferta de proteína animal. En este marco, Mendoza trabaja en la diferenciación de su producción local, con proyectos para certificar el origen de la cabra criolla del sur y la incorporación de razas exóticas de alto valor comercial en el este provincial.