El descenso de las temperaturas volvió a provocar restricciones en el suministro de Gas Natural Comprimido (GNC) en varias zonas de la provincia de Buenos Aires, donde la demanda residencial se elevó de forma considerable. Esta situación llevó a que el sistema priorice el abastecimiento domiciliario, reduciendo así la disponibilidad para estaciones de servicio y otros sectores que operan bajo contratos interrumpibles.

En particular, localidades como La Plata y su área de influencia presentan mayores limitaciones debido a que una gran proporción de sus estaciones funciona con contratos que permiten suspender el suministro cuando se requiere redirigir el gas hacia usuarios residenciales. Este mecanismo, común en el mercado energético argentino, busca garantizar el acceso prioritario a los hogares en períodos de alta demanda.

El impacto no se restringe a una sola ciudad, ya que fuentes del sector confirmaron que las restricciones se extienden a buena parte del territorio bonaerense. No obstante, en áreas donde predominan contratos firmes, las estaciones mantienen su operatividad dentro de los volúmenes acordados, aunque la oferta de GNC no alcanza a cubrir completamente la demanda habitual.

Los cortes y limitaciones en el despacho de GNC afectan especialmente a usuarios vinculados al transporte, como taxistas, remiseros y conductores particulares. Mientras las condiciones climáticas extremas persistan, la prioridad seguirá siendo el abastecimiento residencial, lo que podría prolongar las restricciones en el corto plazo.