Organizaciones sindicales y empresarios protagonizaron una marcha en la Avenida General Paz, en la zona de San Martín, para reclamar contra el cierre de más de 25.000 PyMEs registrado en los últimos tiempos y el impacto negativo que esto tiene sobre el empleo formal. La protesta, convocada por el Frente de Sindicatos Unidos (FreSU), reunió a representantes de más de 140 gremios, entre ellos la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), y contó también con la presencia de autoridades políticas locales.

El secretario general de ATE, Rodolfo Aguiar, cuestionó duramente la política económica implementada por el Gobierno nacional bajo la gestión de Javier Milei, y alertó que desde el inicio de esta administración se han perdido más de 300.000 puestos de trabajo registrados, sumándose a los 140.000 empleos destruidos durante la pandemia. Además, criticó la baja utilización de la capacidad instalada en la industria, que se encuentra por debajo del 50%, y consideró la situación actual como más grave que la vivida en el peor momento de la crisis sanitaria.

Los organizadores también recordaron que la movilización tuvo como objetivo exponer los 17 meses consecutivos de disminución en la cantidad de empresas registradas ante la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT). Según los datos oficiales difundidos durante la marcha, la comparación entre noviembre de 2023 y marzo de 2026 revela una caída pronunciada en sectores clave. Entre los más afectados, se encuentran transporte y almacenamiento, que registraron una baja del 15,7%; actividades inmobiliarias, con casi un 12% de contracción; y el rubro de la construcción, que cayó un 9,6%.

También participaron referentes de gremios como la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), Aceiteros, Aeronáuticos, Papeleros, Molineros, y de las federaciones docentes Conadu y Conadu Histórica. El intendente de San Martín, Fernando Moreira, acompañó la protesta, alineándose con las demandas del sector sindical y empresarial para revertir la crisis productiva y laboral.

La movilización fue una expresión contundente del malestar social frente a la creciente pérdida de empresas y empleos en un contexto económico complejo, y un llamado a diseñar políticas públicas que frenen el deterioro del tejido productivo nacional.