El comercio exterior argentino alcanzó un superávit histórico en abril, al registrar un saldo positivo de 2.711 millones de dólares. Este resultado se apoyó en un notable aumento de las exportaciones junto con una caída de las importaciones, según datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
Las exportaciones en ese mes totalizaron 8.914 millones de dólares, lo que significó un crecimiento interanual del 33,6%. El principal motor fue el sector de combustibles y energía, que experimentó una expansión del 85,9% y alcanzó ventas por 1.554 millones de dólares, favorecido por el aumento en el precio internacional del petróleo, contexto marcado por el conflicto entre Irán y Estados Unidos.
Otros sectores que contribuyeron al impulso exportador fueron las manufacturas de origen industrial, con una suba del 43,3%, totalizando 2.528 millones, las manufacturas de origen agropecuario que crecieron 14,1% hasta los 2.705 millones, y los productos primarios, que mostraron un incremento del 25%, por un valor de 2.127 millones de dólares.
Por el lado de las importaciones, que alcanzaron 6.204 millones de dólares, se observó una reducción global del 4% respecto al mismo período del año anterior. Sin embargo, las compras de bienes intermedios aumentaron un 4,1%, sumando 2.247 millones de dólares. En contraste, descendieron notablemente las importaciones de bienes de capital (-5,9%) y de piezas y accesorios para esos bienes (-17,4%), indicadores relevantes para analizar la inversión y la actividad económica interna.
Asimismo, las importaciones de combustibles y lubricantes cayeron un 45,4%, reforzando el aporte positivo del sector energético en la balanza. Este resultado positivo en el comercio exterior se enmarca en los esfuerzos del Gobierno por mantener el equilibrio cambiario y fortalecer las reservas internacionales en un escenario económico global complejo.