La adaptación en acción real de Moana, producida por The Walt Disney Company, debutó en lo más alto de la taquilla en Norteamérica, pero sus resultados quedaron por debajo de lo anticipado. Con un presupuesto cercano a los 250 millones de dólares, la película logró recaudar alrededor de 43 millones durante su primer fin de semana en Estados Unidos y Canadá, una cifra considerada baja para un lanzamiento de este calibre.
A nivel global, la película sumó unos 52 millones en más de 50 mercados internacionales, alcanzando un total de aproximadamente 95 millones. Esta cifra demuestra un arranque modesto frente a la repercusión que tuvo la versión animada original de 2016, la cual se convirtió en una de las favoritas del público y un gran éxito en plataformas de streaming.
Disney apostó fuerte por esta nueva entrega dirigida por Thomas Kail, que recupera al semidiós Maui interpretado por Dwayne Johnson y presenta a Catherine Lagaʻaia como Moana. Aunque la actuación de Lagaʻaia ha recibido comentarios positivos, la película fue criticada por su falta de innovación y por ser percibida como una réplica del film de animación.
En cuanto a la recepción pública, Moana obtuvo un 34% de aprobación en Rotten Tomatoes. Sin embargo, la reacción entre los espectadores fue más favorable: un 63% recomendaría la película, con un 78% de padres que la sugieren para niños, y un A- en CinemaScore, lo que indica que el público familiar la aprecia más que la crítica especializada.
Este debut recuerda el desempeño de otros remakes en acción real de Disney, que han tenido resultados variados. Mientras producciones como El Rey León y La Bella y la Bestia superaron ampliamente los mil millones de dólares, títulos recientes como Blancanieves recaudaron cifras más modestas, similares a las de Moana.
Expertos en el mercado cinematográfico sugieren que la saturación de películas familiares y de animación influye en este resultado. Actualmente, proyectos como Minions & Monsters y Toy Story 5 dominan la taquilla, generando una fuerte competencia por la atención del público.
Para el resto de la temporada, se prevé un posible repunte con el estreno de otros títulos importantes, como The Odyssey y Spider-Man: Brand New Day, que podrían impulsar la asistencia en los meses siguientes, tradicionalmente más débiles en comparación con julio.