El creciente uso de dispositivos electrónicos y redes sociales entre adolescentes está generando una transformación en sus habilidades sociales y comportamientos, advierten especialistas en salud mental. Un informe elaborado por UNICEF y UNESCO reveló que cerca del 46% de jóvenes entre 9 y 17 años experimentó problemas asociados al uso de internet, celulares o videojuegos.
El psicólogo Alexis Alderete, experto en trastornos de ansiedad, señaló que el mundo digital modifica la forma en la que los adolescentes se relacionan, impactando en aspectos como el contacto visual y la atención interpersonal. Además, subrayó que el uso problemático de las redes sociales se manifiesta cuando afecta áreas clave como el rendimiento escolar o las relaciones familiares.
Alderete advirtió que eliminar abruptamente el acceso a teléfonos móviles no es una solución eficaz, y destacó la importancia de establecer límites y fomentar un uso equilibrado y consciente de estos dispositivos. Entre los signos de alerta, mencionó cambios en la conducta, dificultades para asistir a la escuela, alteraciones en el sueño y la alimentación, abandono de actividades recreativas, así como episodios de ansiedad como ataques de pánico o taquicardia.
Otro aspecto que preocupa es el anonimato en las redes sociales, que puede facilitar discursos de odio y comportamientos agresivos al eliminar el contacto directo entre personas, generando un entorno más violento y despersonalizado. Diversos estudios reconocen que los problemas de salud mental serán uno de los grandes desafíos del futuro, vinculados en parte a una mayor digitalización y una disminución del vínculo emocional real entre individuos.