El gobierno de la provincia de Buenos Aires anunció que la policía bonaerense recibirá un aumento salarial del 7%, dividido en dos pagos: uno del 5% en julio y otro del 2% en agosto. Esta medida iguala el porcentaje aprobado recientemente para los trabajadores estatales y docentes y se aplicará mediante un decreto, ya que la negociación paritaria para los uniformados está prohibida por ley.

Este ajuste se suma al incremento del 9,3% que el Ejecutivo ya había aplicado a los policías tras el primer acuerdo salarial del año, también replicado por decreto. El aumento del 7% se calculará sobre los salarios correspondientes a junio. Actualmente, un superintendente de la policía provincial percibe un salario básico cercano a los $2.3 millones, mientras que un oficial de ingreso gana alrededor de $900.000, sin contar los adicionales.

En paralelo al aumento para la fuerza policial, el gobierno provincial confirmó una actualización en los montos asignados a distintos programas sociales como ENVION, Reunir, Barrios Bonaerenses y Más Vida. Estos programas habían recibido un aumento previo del 25% en abril, junto con la duplicación de la asistencia alimentaria que se canaliza a través de los municipios. En esa fecha también se confirmó la suspensión del programa MESA, que entregaba mensualmente una caja de alimentos a las familias de alumnos en escuelas públicas.