Durante su estadía con Georgina Barbarossa, Rocío Igarzábal sufrió un fenómeno inexplicable que los dejó conmocionados. Mientras dialogaban en la cocina, la televisión se encendió repentinamente a un volumen muy alto, sin que ninguna de ellas tocara el control remoto, que estaba a distancia. Esta situación sorprendió a ambas, especialmente a Igarzábal, quien sintió una fuerte reacción al punto de ponerse la piel de gallina.
Georgina, en cambio, reconoció este tipo de hechos como habituales y los vinculó con la presencia espiritual de su difunto esposo, Miguel “Vasco” Lecuna, fallecido en un asalto. La actriz contó que objetos como cuadros solían caer sin explicación cuando estaba sola, interpretando estas señales como manifestaciones del vínculo con su esposo.
Este episodio paranormal fue revelado en un programa de streaming donde ambas compartieron sus sensaciones. Georgina mencionó que estas experiencias ocurren frecuentemente, mientras que Rocío admitió que fue una vivencia inesperada y hasta impactante para ella. Para distender el ambiente, la actriz bromeó sobre la llegada de “Vasco” cada vez que debía ir a la peluquería, evidenciando la doble percepción que tenían sobre estos sucesos.