El Ejecutivo confirmó que publicará próximamente los pliegos para licitar la venta del 90% de las acciones de AySA, la empresa estatal encargada del suministro de agua potable y desagües cloacales en Buenos Aires y su conurbano. Esta venta representa un paso decisivo hacia la privatización de la compañía, con la intención de incorporar un operador que aporte capacidad técnica, financiera y operativa para ampliar y modernizar la red de servicios.
La iniciativa se formalizará con la publicación en el Boletín Oficial y sigue la modificación normativa que permite transferir las acciones que el Estado posee en AySA. Según anunció el ministro de Economía, Luis Caputo, el Estado mantendrá un 10% de participación que estará en manos de los trabajadores. El resto de las acciones, hasta al menos el 51%, se otorgará mediante concesión pública a un operador estratégico. Además, está prevista una segunda etapa con una eventual oferta pública parcial en los mercados nacionales.
Este cambio de modelo busca que el Estado deje de gestionar empresas públicas como instrumentos políticos y se concentre en establecer reglas claras, fomentar la competencia y crear condiciones para la inversión, lo que, según el ministro, mejorará el servicio para millones de usuarios. La estrategia también contempla recaudar cerca de 500 millones de dólares con la enajenación y atraer fondos para ampliar la infraestructura.
El proceso comenzó con el decreto que modificó el marco legal de AySA, eliminando el carácter intransferible de sus acciones y permitiendo al Ministerio de Economía disponer del paquete accionario mayoritario. En las últimas semanas, se aprobó el contrato modelo que regirá la concesión, detallando las inversiones y obligaciones que deberá asumir el operador adjudicado. Este contrato establece la base para la próxima fase licitatoria, en la que el mercado prestará especial atención a los ajustes tarifarios y al plan de inversiones para garantizar un mejor servicio.