El conflicto en la fábrica de golosinas Georgalos, ubicado en Victoria, cumple un año y la disputa laboral sigue abierta por cinco operarios despedidos del sector chocolates. Hasta la fecha, dos de ellos obtuvieron la reinstalación por vía judicial a través de medidas cautelares, mientras que los otros tres mantienen su reclamo mediante procesos legales. Los trabajadores denuncian despidos arbitrarios y políticas de flexibilización que deterioran las condiciones laborales.
Según los afectados, las cesantías se produjeron en el contexto de una huelga interna y respondieron a un intento empresarial de eliminar el activismo sindical y disciplinar a quienes se opusieron a la reducción de salarios y el aumento de la carga laboral. La crisis laboral desencadenó protestas sostenidas que incluyeron cortes de la Autopista Panamericana, paros en la planta y actividades de visibilización, además de movilizaciones a la ciudad de La Plata para exigir medidas contra los despidos arbitrarios.
Durante ese año, las "choriceadas" frente a las instalaciones industriales se convirtieron en espacios de resistencia y apoyo mutuo para las familias afectadas, evitando su aislamiento social. A pesar de la conciliación obligatoria dictada por el Ministerio de Trabajo, los trabajadores siguieron en vigilancia continua, incluso bajo condiciones climáticas extremas, mientras el reclamo se mantiene firme con el objetivo de reincorporar a todos los despedidos y revertir la denominada “flexibilización laboral” impuesta por la empresa.