Un tribunal de Wiener Neustadt dictó una condena de 15 años de prisión contra un joven austriaco por su implicación en múltiples planes terroristas relacionados con el Estado Islámico, entre ellos un ataque previsto para el concierto de Taylor Swift en Viena durante el verano de 2024.

La detención del acusado, Beran A., se produjo en agosto de 2024, justo antes de que se iniciara una serie de conciertos en la capital austriaca. Esta acción fue resultado de una alerta de los servicios de inteligencia de Estados Unidos, que permitió impedir que más de 170 mil espectadores estuvieran expuestos a un posible atentado. Como medida preventiva, las presentaciones se cancelaron.

Durante el proceso judicial, el condenado reconoció su afiliación a Estado Islámico desde 2023 y admitió su intención inicial de atacar el estadio. Aseguró que se sentía impulsado a “liderar la yihad”, aunque también confesó tener miedo de morir. La Fiscalía aportó pruebas de que había intentado fabricar una bomba de racimo sin éxito, siguiendo instrucciones de dicha organización. Dos expertos evaluaron su estado mental y descartaron trastornos psicológicos que pudieran afectar su responsabilidad penal.

Además del atentado frustrado en Viena, las investigaciones revelaron otros planes terroristas. El acusado admitió haber viajado a Dubai en marzo de 2024 con la intención de atacar a policías, tras adquirir dos cuchillos, aunque se rindió en el último momento por miedo. La Fiscalía indicó que, en paralelo, Beran A. consultó en foros y grupos vinculados a Estado Islámico sobre armas para llevar a cabo sus ataques.

La causa también involucra a otros dos jóvenes, Arda K. y Hasan E., supuestos miembros de la misma célula terrorista. Hasan E., detenido en Arabia Saudí, perpetró un ataque en La Meca que causó heridas a varias personas antes de ser detenido. Según la acusación, el grupo planeó atentados relacionados con fuerzas de seguridad en La Meca, Estambul y Dubai durante 2024.

En el juicio, la defensa intentó minimizar el rol de Beran A., alegando que no fue ni líder ni figura ideológica del grupo y solicitando su absolución en ese punto. Sin embargo, la Fiscalía sostuvo la existencia de vínculos estrechos entre los acusados y enfatizó la necesidad de enviar un mensaje claro sobre la responsabilidad en actos terroristas.