El doble terremoto que golpeó el norte de Venezuela dejó un saldo trágico de 2.954 víctimas fatales y 16.592 heridos, según el último reporte oficial del gobierno. Los sismos, registrados con magnitudes de 7,2 y 7,5, afectaron especialmente la zona norte del país, incluyendo la capital, Caracas.

Los movimientos telúricos provocaron el colapso de más de 800 viviendas y edificios, dejando a decenas de miles de personas sin hogar. Entre las construcciones derrumbadas, 180 están ubicadas en La Guaira, punto cercano al epicentro de los sismos, mientras que en Caracas y sus alrededores se registraron otros derrumbes significativos.

Las autoridades mantienen activas las labores de búsqueda y rescate, con la participación de aproximadamente 19.000 efectivos civiles y militares. La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, indicó que el operativo continúa donde existen posibilidades de encontrar personas con vida.

En cuanto a la recuperación, el gobierno venezolano estableció un fondo especial para la reconstrucción, dotado con 200 millones de dólares. Este mecanismo se implementó tras negociar con funcionarios del Fondo Monetario Internacional y el Departamento de Estado de Estados Unidos. Además, se abrió una cuenta en la Corporación Andina de Fomento (CAF), destinada a financiar la edificación de viviendas.

Por su parte, un informe inicial de la Oficina de Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres (UNDRR) calcula que las pérdidas materiales directas alcanzan los 37.000 millones de dólares. De ese total, 24.000 millones corresponden a daños en edificaciones y 13.000 millones a infraestructuras, sin considerar el impacto económico indirecto ni los costos de reconstrucción a largo plazo.