Estados Unidos e Irán firmaron un memorando de entendimiento destinado a detener la guerra en Medio Oriente, con el compromiso de un alto el fuego inmediato en todos los frentes, incluyendo el del Líbano. El anuncio fue confirmado simultáneamente por las autoridades iraníes y el presidente estadounidense, quien también informó sobre la inmediata reapertura del Estrecho de Ormuz y el levantamiento del bloqueo naval impuesto a Irán desde el inicio del conflicto.
Este acuerdo, resultado de meses de negociaciones intensivas, aún no es definitivo, sino un marco inicial para llevar adelante una serie de diálogos técnicos sobre asuntos cruciales como el programa nuclear iraní, las sanciones económicas y los mecanismos de verificación internacionales. La firma oficial se realizará próximamente en Ginebra, con Pakistán actuando como mediador y país anfitrión de la ceremonia.
La reapertura del Estrecho de Ormuz —un corredor marítimo clave por donde transita una considerable porción del petróleo mundial— es uno de los logros más significativos del memorando. La medida busca normalizar la circulación marítima y aliviar la presión ejercida sobre los mercados energéticos globales durante los meses de bloqueo. La administración estadounidense celebró esta decisión, enfatizando la importancia de retomar el flujo comercial para la estabilidad económica internacional.
El memorando establece un período inicial de negociaciones técnicas de 60 días, que podría extenderse, para avanzar en la resolución de temas sensibles. Irán, por su parte, ha comenzado a implementar algunas medidas del acuerdo, aunque sus autoridades advirtieron que no dependerán exclusivamente del entendimiento con Washington para su desarrollo económico.
El primer ministro de Pakistán destacó el papel de su país como mediador en este proceso y afirmó que el acuerdo representa una nueva etapa diplomática con potencial para reducir la tensión regional y promover la estabilidad en Medio Oriente.