Irán dejó en claro que no firmará ningún acuerdo con Estados Unidos para poner fin al conflicto sin lograr beneficios concretos que aseguren los derechos de su pueblo. Esta posición se reafirmó luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump, expresara que no tiene prisa por cerrar un “buen acuerdo” con Teherán.

El presidente del Parlamento iraní y principal negociador, Mohamad Baqer Qalibaf, destacó durante una sesión virtual que las promesas o palabras no son suficientes para Teherán, sino que buscan resultados tangibles. Recalcó que los avances militares deben traducirse en beneficios políticos y jurídicos mediante la vía diplomática, y aclaró que no aprobarán ninguna propuesta mientras no estén seguros de haber asegurado los derechos de Irán, sin detallar cuáles.

A raíz de estas declaraciones, se supo que Trump, en una entrevista con Fox News, insistió en que el proceso de negociación “va lentamente” y que la falta de prisa busca obtener mejores condiciones. Además, advirtió que, si no logra el acuerdo deseado, podría retomar medidas agresivas contra Irán.

En la negociación, con la mediación de Pakistán, Irán prioriza el fin de hostilidades en todos los frentes, incluida la región del Líbano, la reapertura del estrecho de Ormuz, la liberación de fondos congelados y la suspensión de sanciones económicas. Además, busca posponer cualquier debate sobre su programa nuclear hasta después de firmar un acuerdo de paz.

Según un reporte del medio Axios basado en fuentes de Washington, el borrador del acuerdo establece un período de 60 días tras la firma para discutir el programa nuclear iraní y el levantamiento de sanciones. El primer punto a tratar sería el manejo de las reservas de uranio enriquecido y las restricciones al enriquecimiento futuro. En este marco, Trump exigió mayores detalles sobre cómo y cuándo Estados Unidos recuperaría ese uranio.

Irán mantiene que su derecho a enriquecer uranio con fines pacíficos es innegociable, aunque anteriormente había mostrado disposición a dialogar sobre el nivel permitido, antes de que el conflicto escalara con Israel y Estados Unidos.