Israel y Líbano lograron un acuerdo para establecer un nuevo alto el fuego que dependerá de que Hezbolá detenga sus ataques y retire su presencia de la región sur del río Litani. La iniciativa surge después de mediaciones impulsadas por Estados Unidos que buscan reducir la tensión entre ambos países.
El pacto contempla la creación de zonas piloto donde las Fuerzas Armadas Libanesas tendrán control exclusivo, excluyendo cualquier actor no estatal, como Hezbolá. Esta estrategia busca fortalecer la autoridad estatal en territorios históricamente influenciados por grupos armados.
Ambas partes se comprometieron a continuar las negociaciones directas en una nueva ronda prevista para el 22 de junio en Washington, con el propósito de establecer un marco de confianza y resolver de manera integral los conflictos pendientes entre Israel y Líbano.
La presión en el terreno aumentó tras denuncias del ejército israelí acerca de la presencia de miembros de Hezbolá en el barrio cristiano de Tiro, una ciudad del sur libanés. Ante esta situación, Israel advirtió a los civiles para que abandonaran la zona si el grupo armado no se retiraba. A pesar de estos anuncios, la situación se mantuvo relativamente tranquila, aunque algunos residentes optaron por desplazarse temporalmente.
En el sur del Líbano, se han impulsado dos peticiones populares importantes: una para declarar a Tiro como “ciudad abierta”, libre de presencias armadas, y otra similar para Nabatieh, también afectada por recientes ataques israelíes. Estas iniciativas reflejan el desgaste social causado por la escalada y generan controversia en redes sociales, donde los firmantes han sido cuestionados.
Este acuerdo ocurre en un contexto marcado por la ofensiva terrestre israelí más significativa contra Líbano en dos décadas, y por la influencia regional ligada a la disputa entre Estados Unidos e Irán, país que respalda a Hezbolá. Una declaración del Departamento de Estado de EE.UU. indicó que Israel y Líbano reafirmaron no tener intenciones hostiles mutuas, subrayando la necesidad de mantener el diálogo para avanzar hacia la pacificación.