En los once años transcurridos desde la primera movilización de Ni Una Menos, Argentina registró más de 3 mil femicidios, según el reciente informe del observatorio de la organización Mumala, Mujeres de la Matria Latinoamericana. A pesar de la gravedad de esta cifra, el número de denuncias previas realizadas por las víctimas ha disminuido a su nivel más bajo desde que se llevan estos registros.

La directora ejecutiva de Mumala, Gabriela Sosa, explicó que esta caída en las denuncias genera preocupación sobre la confianza que tienen las mujeres en las respuestas del Estado y el sistema judicial. Además, criticó la falta de recursos estatales para la prevención y asistencia, así como la ausencia de una perspectiva de género en el Poder Judicial, lo que dificulta enfrentar efectivamente la problemática.

El informe también señala que este año hubo un incremento en el uso de armas de fuego para perpetrar femicidios. Sosa vinculó esta situación con el desmantelamiento de la Agencia Nacional de Materiales Controlados (ANMAC), organismo que fue reformulado y su autonomía eliminada, concentrando su control bajo el Ministerio de Seguridad. Esto pone en duda la eficacia de las campañas de prevención y control del armamento civil en el país.

En la previa de una nueva jornada nacional contra la violencia de género, que se realizará alrededor del Congreso Nacional y en otras ciudades, la organización reiteró la necesidad de políticas públicas más efectivas y financiamiento adecuado para enfrentar los femicidios y la violencia machista que persiste en Argentina.