La Fuerza Provisional de las Naciones Unidas en el Líbano (FPNUL) confirmó la muerte de un soldado serbio durante un ataque con mortero en el sur del país. El sargento Milovan Jovanivić murió cuando estaba de guardia cerca de Marjayoun, una región afectada por enfrentamientos recientes entre el ejército israelí y la milicia Hezbollah.
Además del fallecido, otros dos miembros del contingente de mantenimiento de la paz resultaron heridos y permanecen bajo atención médica en la base de la FPNUL. La causa exacta del ataque aún se investiga, ya que las autoridades libanesas trabajan para determinar el origen de los disparos en un contexto de alta tensión militar entre Israel y las fuerzas armadas de Hezbollah.
El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, condenó enérgicamente el asesinato y expresó su pésame a colegas y familiares del soldado. Reiteró la necesidad de investigar todos los ataques contra las fuerzas de paz y responsabilizar penalmente a los responsables. Estas agresiones vulneran el derecho internacional humanitario, especialmente la Resolución 1701 del Consejo de Seguridad, que regula el cese de hostilidades en la región y prohíbe ataques deliberados contra el personal de la ONU.
Este incidente se produjo pocas horas antes de que Israel y el Líbano acordaran extender un alto el fuego, acuerdo que enfrenta la oposición de líderes militares de Hezbollah. Guterres instó a todas las partes a respetar este compromiso y enfatizó que Hezbollah debe aceptar la autoridad exclusiva del gobierno libanés sobre las armas dentro del país. También pidió a Israel que se retire completamente de la zona norte de la Línea Azul, la frontera demarcada entre ambos países.
La FPNUL desempeña un papel clave en monitorear el cumplimiento del alto el fuego y en mantener la estabilidad en una de las regiones más volátiles del Medio Oriente. Este nuevo ataque pone de relieve la fragilidad de la paz y los riesgos que enfrentan las fuerzas internacionales destinadas a protegerla.