Tras confirmarse un brote de hantavirus en el crucero MV Hondius, tres pasajeros argentinos que estuvieron a bordo serán trasladados desde España a Países Bajos para cumplir una cuarentena obligatoria, junto a ciudadanos neerlandeses e islandeses afectados por el mismo protocolo sanitario.
El crucero, que partió desde Ushuaia y recorrió varias rutas incluyendo Cabo Verde, atracará en breve en el puerto de Granadilla, en la isla de Tenerife, donde un operativo sanitario español iniciará la evacuación organizada por nacionalidades. La salida se efectuará en grupos y sin pasar por migraciones, como parte de las medidas excepcionales implementadas para controlar la transmisión del virus.
Además de los pasajeros evacuados, las autoridades rastrean a un grupo de 29 personas que abandonaron la embarcación antes de que se declarara la alerta sanitaria, con el fin de monitorear posibles contagios y evitar su propagación.
En paralelo, el gobierno argentino colaborará con la investigación epidemiológica internacional proporcionando insumos de diagnóstico y asistencia técnica. Se enviarán pruebas específicas para detectar el ARN del virus Andes, la cepa de hantavirus identificada en el brote y que se caracteriza por su capacidad de transmisión entre humanos. También se entregarán placas ELISA y protocolos para el diagnóstico y tratamiento de los casos vinculados al crucero.
Este apoyo apunta a mejorar la detección temprana y el manejo de la situación en los países afectados. La noticia sobre la cuarentena de los argentinos coincide con la sugerencia de la Organización Mundial de la Salud para que Argentina reconsiderara su decisión de retirarse del organismo tras el brote asociado al MV Hondius.
