Donald Trump afirmó su interés en reunirse con el líder supremo iraní, Mojtaba Khamenei, en el marco de las actuales negociaciones destinadas a resolver el conflicto entre Estados Unidos e Irán, que se extiende desde hace meses. En una entrevista al pódcast ‘Pod Force One’ del New York Post, Trump señaló que le gustaría conocerlo y que un encuentro podría concretarse dependiendo del desarrollo de los acontecimientos.
El ayatolá Mojtaba Khamenei, quien asumió el liderazgo tras el asesinato de su padre, Alí Jameneí, en un operativo conjunto de Estados Unidos e Israel, mantiene un perfil bajo y evita apariciones públicas. Su participación en las negociaciones ha sido confirmada por fuentes estadounidenses, las cuales indican que da su aprobación al proceso, continuando la línea política iniciada por su padre.
Las conversaciones buscan cesar una guerra que afecta la estabilidad en la región, con un foco en la reapertura del estrecho de Ormuz, clave para el comercio petrolero global. Irán ha puesto como condición para acordar el fin del conflicto el cese de la ofensiva israelí contra grupos en el Líbano, mientras que Estados Unidos exige que sus aliados regionales, como Arabia Saudí y Qatar, se sumen a los Acuerdos de Abraham para normalizar relaciones con Israel.
Respecto a la relación con Israel, Trump reconoció haber sido contundente con el primer ministro Benjamín Netanyahu durante una llamada telefónica, a quien calificó de «jodidamente loco» por la escalada militar en el Líbano. No obstante, aseguró mantener una buena relación y colaboración con el líder israelí. Este choque refleja la tensión que genera la ofensiva israelí en la frágil mesa de negociaciones y el riesgo de que se rompa el alto el fuego en la región.
Asimismo, Trump habló sobre el estado de salud de Mojtaba Khamenei, cuya figura es poco visible y en torno a la cual existen rumores contradictorios. Mientras algunos funcionarios del Pentágono sugieren que podría haber resultado gravemente herido en un ataque, el secretario de Estado estadounidense Marco Rubio confirmó que sigue con vida. Trump mencionó que, según relatos, el ayatolá podría haber sufrido mutilaciones, aunque no ofreció detalles concretos.