El presidente Donald Trump firmó una orden ejecutiva que insta a las compañías de inteligencia artificial (IA) a compartir voluntariamente sus modelos fronterizos con el gobierno federal antes de su lanzamiento público. Esta medida persigue fortalecer la seguridad cibernética en la infraestructura crítica y fomentar una innovación más segura en el país.
La iniciativa reconoce el éxito de la industria estadounidense en IA por evitar regulaciones estrictas que podrían frenar el desarrollo tecnológico, pero también admite que los nuevos avances presentan riesgos potenciales en materia de seguridad. Por eso, la orden ordena a varias agencias federales diseñar un marco para evaluar las capacidades cibernéticas avanzadas de estos modelos anticipadamente.
Según el texto, las empresas podrán decidir si comparten sus modelos con el gobierno hasta 30 días antes del lanzamiento, contando con ciertas protecciones de confidencialidad. Además, el gobierno deberá preparar ciberdefensas específicas para resguardar infraestructuras críticas frente a amenazas relacionadas con la IA.
Esta decisión llega luego de que Trump suspendiera en el último momento una orden ejecutiva anterior que permitía a las compañías compartir sus desarrollos entre 14 y 90 días antes de su lanzamiento. Además, distintas compañías relevantes, como Google, Microsoft y xAI, firmaron acuerdos para permitir revisiones previas a través del Centro de Estándares e Innovación de IA (CAISI) del Departamento de Comercio.
Previamente, bajo la presidencia de Joe Biden, algunas empresas como OpenAI y Anthropic ya se habían comprometido a compartir sus modelos con CAISI como parte de un esfuerzo federal para implementar medidas de seguridad en la inteligencia artificial. Sin embargo, durante gran parte de la administración Trump, hubo una postura de mínima intervención, bajo la dirección del exzar de IA David Sacks.
La orden puntualiza que este marco no implica licencias obligatorias ni autorizaciones previas, pero refleja un cambio hacia una mayor supervisión gubernamental sobre el desarrollo de IA en Estados Unidos. Un elemento clave que podría haber influido en esta iniciativa es el lanzamiento del modelo Mythos por parte de Anthropic, que descubrió miles de vulnerabilidades graves en sistemas operativos y navegadores web.
El caso de Mythos también ayudó a mitigar las tensiones entre Anthropic y la administración tras disputas legales por el uso de IA en armas autónomas y vigilancia masiva, evidenciando la necesidad de un control equilibrado sobre esta tecnología.