Donald Trump aprovechó la cumbre del G7 para generar un impulso diplomático hacia la resolución del conflicto en Ucrania, tras anunciar un acuerdo de paz con Irán. En su encuentro con el presidente ucraniano Volodímir Zelensky, el mandatario estadounidense urgió a Rusia a avanzar hacia un acuerdo que ponga fin a la guerra que afecta a Europa del Este desde hace varios años.
La reunión entre Trump y Zelensky, celebrada en Évian-les-Bains, Francia, sirvió para coordinar futuras conversaciones y reforzar el compromiso de Estados Unidos y sus aliados con la búsqueda de una salida pacífica al conflicto. El G7 trabaja en conjunto para incrementar la presión diplomática sobre Moscú y explorar alternativas viables para el cese de hostilidades.
Sin embargo, las respuestas desde Rusia evidenciaron distancias en el diálogo. El Kremlin negó haber recibido una invitación formal para un encuentro entre Vladimir Putin y Zelensky durante la cumbre. Dmitri Peskov, portavoz ruso, aseguró que no existen canales oficiales para negociaciones directas entre los dos países y sostuvo que Ucrania debería demostrar seriedad para avanzar en un diálogo, incluso planteando la posibilidad de que Zelensky se desplace a Moscú.
Por su parte, Zelensky había propuesto previamente reunirse con Putin en el marco del G7, resaltando la presencia de líderes clave como Trump y Emmanuel Macron como una «oportunidad propicia» para el diálogo conjunto. No obstante, el presidente ucraniano lamentó la falta de voluntad de Rusia para comprometerse en conversaciones serias hasta ahora.
Mientras este tira y afloja diplomático continúa, Estados Unidos y Rusia mantienen negociaciones para organizar una misión estadounidense en Moscú, lo que podría abrir nuevos canales para la discusión bilateral. En este contexto, la reciente firma del acuerdo de paz con Irán marcó para Trump un punto de inflexión: ahora, afirmó, su gobierno concentrará sus esfuerzos en encontrar una solución al conflicto en Ucrania.