Un operativo federal en Rosario desbarató una red de búnkers dedicados al narcomenudeo que también funcionaban como centros logísticos para grupos armados responsables de incidentes violentos en la zona. La investigación se centró en el barrio Vía Honda, escenario de múltiples episodios de violencia y tráfico de drogas.
La Gendarmería Nacional ejecutó siete allanamientos simultáneos tras semanas de tareas encubiertas que combinaron vigilancia, seguimientos fotográficos y análisis de datos. Estas pesquisas permitieron identificar un patrón delictivo en el que los puntos de venta operaban las 24 horas y tenían conexión directa con recientes balaceras, incluyendo un ataque registrado en mayo que generó conmoción entre los vecinos.
Durante el operativo, se detuvo a dos mujeres con antecedentes vinculados a la Ley de Estupefacientes, señaladas como las supuestas encargadas de coordinar la distribución en esos domicilios. Las detenidas quedaron incomunicadas y alojadas por disposición del Ministerio Público de la Acusación.
En los inmuebles allanados, las fuerzas federales incautaron varias dosis listas para la venta, además de un conjunto de dispositivos tecnológicos – teléfonos móviles, tarjetas SIM y memorias – que serán analizados para reconstruir la estructura y contactos de la organización criminal. Este material es clave para desentrañar la red de alianzas y la logística detrás del tráfico y la violencia asociada.
La causa judicial agrupa la comercialización minorista de estupefacientes con el uso de armas de fuego de gran calibre, un componente central para entender cómo estas bandas mantienen el control territorial y desarrollan actos violentos en Rosario.