El Partido Obrero impulsa la convocatoria a una asamblea federal y nacional con el objetivo de organizar a sectores combativos y partidos del Frente de Izquierda-Unidad para enfrentar las políticas que afectan a la clase trabajadora a nivel nacional y local. La iniciativa responde al desgaste que siente la población frente a sucesivos gobiernos democráticos que, según sus referentes, han socavado los derechos laborales.

Desde esta perspectiva, la dirigenta Almada destacó que el actual gobierno de Milei profundizó las dificultades de los trabajadores y que la discusión electoral para 2027 no es prioridad, sino la construcción de una organización y una estrategia de lucha para combatir las reformas en marcha y la precarización laboral. Además, calificó como “un ataque” las políticas tomadas por el Ejecutivo provincial y municipal, que incluyen reformas previsionales y despidos masivos de empleados del sector público.

En el plano provincial, puso el foco en la reforma previsional promovida por el gobierno de Frigerio, la cual fue respaldada por legisladores opositores del PJ, generando críticas por la transformación del instituto de previsión y salud IOSPER en OSER. También alertó sobre el impacto del despido de más de 130 empleados municipales, quienes fueron presentados como contratados para justificar sus desvinculaciones, una medida que a juicio del Partido Obrero agrava la desocupación y la precariedad laboral en la localidad.

En relación con la gestión nacional, Almada apuntó al jefe de Gabinete Manuel Adorni como un ejemplo de corrupción que compromete la capacidad del gobierno para resolver la crisis laboral y social. Subrayó que la oposición mayoritaria del Partido Justicialista sostiene al gobierno de Milei y que las burocracias sindicales deberían promover medidas con las bases para frenar las reformas, especialmente las que afectan a los derechos jubilatorios.

El llamado a la asamblea, por lo tanto, busca consolidar una fuerza unificada que trascienda las divisiones internas y se articule contra una ofensiva que, según los convocantes, golpea duramente a la clase trabajadora desde distintos ámbitos y niveles de gobierno.