La Fiscalía encargada del caso Villagoiz confirmó que la pesquisa sigue abierta y no descarta que existan más involucrados ni que el ataque haya contado con información previa que facilitara el ingreso al domicilio. La acusación se basa en un robo con homicidio cometido por un grupo organizado con roles definidos entre sus integrantes.
En la audiencia donde se dictó prisión preventiva para los tres detenidos, el fiscal Gonzalo Iglesias explicó que la pesquisa se orienta a probar que el crimen fue resultado de un plan para robar. Según la reconstrucción, uno de los acusados actuó como conductor y enlace fuera de la casa; otros dos ingresaron y uno redujo a un amigo de Villagoiz mientras otro perpetraba el disparo mortal.
El fiscal aclaró que por ahora no existen indicios de vínculos previos entre la víctima y los atacantes, y enfatizó que la intención del robo quedó evidenciada por el mismo Villagoiz tras resultar herido, al pedir que se llevaran todo del lugar. Además, aunque no se descarta un posible involucramiento policial, hasta el momento no hay pruebas que lo confirmen.
En cuanto a la estructura del grupo, se trabaja bajo la hipótesis de que el delito se ejecutó con roles predefinidos y que podrían sumarse nuevas imputaciones a medida que avance la investigación. Este enfoque implica la existencia de al menos tres personas en escena y una posible cuarta u otros que colaboraron o facilitaron datos para el ataque.
Para preservar la privacidad de la familia, algunas cuestiones de la causa permanecen reservadas, aunque la Fiscalía sostuvo que existen pruebas que robustecen la teoría del robo. La posición del ministerio público apunta a una modalidad criminal con planificación previa y preparación de cada miembro para cumplir funciones específicas dentro del hecho.