Los gobernadores de varias provincias del Norte Grande convocaron una reunión en la sede del Consejo Federal de Inversiones (CFI) para analizar las consecuencias del reciente cambio en el régimen energético de zonas frías, aprobado en Diputados y en espera de su ratificación en el Senado. La decisión oficial excluye a numerosos departamentos de distintas provincias del beneficio en las tarifas eléctricas, lo que genera preocupación y negociaciones en torno a compensaciones y subsidios para mitigar el aumento de costos.

La medida aprobada en la Cámara baja implica que departamentos en provincias como Buenos Aires, Catamarca, Córdoba, La Pampa, La Rioja, Mendoza, Salta, San Juan, San Luis, Santa Fe y Tucumán dejarán de percibir subsidios en el marco del régimen de zonas frías. El Gobierno asegura que con esta modificación se logrará un ahorro fiscal significativo, estimado en cientos de miles de millones de pesos, pero reconoce la necesidad de acordar beneficios para las provincias que perderán esos subsidios.

En la negociación legislativa, la mayoría del bloque del Norte Grande acompañó la iniciativa del oficialismo liderado por Javier Milei, con la excepción de algunos peronistas que se mostraron críticos. A cambio, se espera que la Secretaría de Energía emita prontamente una resolución que considere a estas provincias como «zonas calientes» durante el verano, periodo en el que el consumo energético se incrementa y que justifique beneficios tarifarios compensatorios.

Participan de esta reunión, entre otros, los gobernadores Raúl Jalil (Catamarca), Gildo Insfrán (Formosa), Ricardo Quintela (La Rioja), Osvaldo Jaldo (Tucumán), Elías Suárez (Santiago del Estero), Gustavo Sáenz (Salta), Carlos Sadir (Jujuy) y Hugo Passalacqua (Misiones). El encuentro representa un avance en el diálogo entre las provincias afectadas y el gobierno nacional para definir de manera conjunta una estrategia energética con perspectiva federal.

El contexto de esta reunión responde a la búsqueda de equilibrio entre la reducción del gasto fiscal del Estado y la necesidad de evitar un impacto negativo en las economías regionales del norte del país, donde las variaciones estacionales de temperatura resultan determinantes para el consumo eléctrico. El Ejecutivo propone así un cambio en el marco regulatorio de las zonas frías que será complementado por subsidios dirigidos a evitar la carga tarifaria excesiva durante los meses de mayor demanda.