El gobierno francés lanzó un plan para que los estudiantes identificados con problemas de salud mental obtengan atención psicológica o psiquiátrica en un plazo máximo de 48 horas. Esta medida busca detectar y tratar de manera temprana los trastornos psiquiátricos, evitando así complicaciones graves y hospitalizaciones.
Para lograrlo, los profesionales sanitarios deben reorganizar sus agendas y liberar espacios prioritarios para estos casos. La Educación Nacional colaborará en la identificación temprana a través de médicos escolares, enfermeros y profesores, quienes derivarán a los jóvenes a especialistas rápidamente. Sin embargo, aún no se han detallado los mecanismos exactos para implementar esta prioridad, en un contexto donde la escasez de médicos en las escuelas se agrava.
Paralelamente, el Ministerio de Salud anunció la intención de erradicar la contención física en los centros psiquiátricos antes de 2030. Esta práctica, que inmoviliza físicamente a los pacientes hospitalizados, ha sido cuestionada por asociaciones de pacientes y defensores de derechos humanos por su impacto negativo en la dignidad y salud mental.
No obstante, el gobierno admitió que este objetivo es a largo plazo y que se están iniciando los trabajos para lograrlo. Expertos y sindicatos médicos han expresado dudas sobre la viabilidad de esta reforma sin un plan más integral y mayor inversión en psiquiatría, dado el déficit estructural de personal.
La prioridad sobre salud mental forma parte de una «gran causa nacional» impulsada por decisiones del ex primer ministro Michel Barnier y extendida por el actual gobierno. Esta iniciativa cobra mayor peso ante el aumento de patologías relacionadas con la crisis sanitaria y las tensiones sociales en jóvenes pospandemia.