El gobierno congregó a su mesa política para definir la hoja de ruta con la que buscará avanzar en el Congreso la reforma electoral que impulsa la administración. La reunión se centró en coordinar el tratamiento parlamentario de una iniciativa que pretende eliminar las elecciones primarias (PASO) y modificar varios aspectos del sistema electoral vigente.

El encuentro estuvo encabezado por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y contó con la participación del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, lo que se produce en medio de cuestionamientos y tensiones internas, en particular por el impacto político de una investigación judicial que involucra a este último en un presunto caso de enriquecimiento ilícito.

Uno de los debates más intensos dentro del espacio oficialista y sus aliados giró en torno a la inclusión de la figura de Ficha Limpia en el proyecto. Mientras el Gobierno apuesta por aprobar el texto tal cual, sin cambios, algunos legisladores proponen que ese punto se trate por separado para facilitar acuerdos y evitar divisiones parlamentarias. En este sentido, Patricia Bullrich planteó la posibilidad de desdoblar el tratamiento legislativo para separar Ficha Limpia del resto de la reforma y dar mayor flexibilidad a las negociaciones.

Asimismo, Bullrich generó controversia recientemente al sugerir que Adorni adelantara la presentación de su declaración jurada, lo que profundizó algunas diferencias dentro del oficialismo. No obstante, desde el entorno de Javier Milei intentaron minimizar las discrepancias y mostraron una imagen unificada tras la reunión política.

Además de la reforma electoral, en el encuentro se trataron otras iniciativas que forman parte de la agenda legislativa del oficialismo. Entre ellas, la llamada Ley Hojarasca, cuyo contenido no fue detallado, y la reducción de subsidios energéticos en zonas con climas fríos, ambos proyectos con impacto directo en políticas públicas económicas y sociales.