En un gesto de protesta pacífica, Esteban “Gringo” Castro, junto a varios sacerdotes, comenzó un ayuno de una semana en Plaza de Mayo, frente a la Casa de Gobierno, para manifestar rechazo al ajuste impulsado por el presidente Javier Milei. La iniciativa se llevó a cabo con una convocatoria que también incluyó la oración, buscando expresar una resistencia desde una postura de fe y compromiso social.

Castro destacó que esta acción voluntaria contrasta con la realidad de muchos argentinos que «ayunan obligados» por el contexto económico adverso. En este marco, explicó que el ayuno es una forma de «presentar batalla» a través de la oración y la búsqueda de paz, destacando que la protesta no busca generar violencia sino reclamar por «pan, paz y trabajo» para la población afectada.

La primera noche de ayuno se vivió en la puerta de la Catedral Metropolitana, donde los participantes se reunieron en un círculo, abrigados con mantas y ponchos que recibieron como donación. La presencia policial recorrió el lugar, pero no hubo intervención violenta contra los manifestantes. Entre los sacerdotes que acompañaron la acción se cuentan Francisco “Paco” Olveira, Miguel “Pancho” Velo, Rodolfo Viano, Jorge «Chueco» Romero, Luis María Alman Bornes del Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos (MEDH) y Luis Rey, vinculado a Familiares y Compañeros de los 12 de la Santa Cruz.

El «Gringo» Castro mantiene además desde hace tiempo una convocatoria semanal en Plaza de Mayo para rezar el Rosario por la conversión política de Milei y sus funcionarios, reafirmando así su apuesta por una protesta basada en la espiritualidad y la acción colectiva pacífica.