El gobierno brasileño activó una revisión exhaustiva ante la decisión de Estados Unidos de clasificar al Comando Vermelho (CV) y al Primeiro Comando da Capital (PCC) como organizaciones terroristas. Esta medida genera preocupación sobre el riesgo de sanciones que puedan afectar a instituciones financieras y empresas nacionales.
El ministro de Finanzas, Dario Durigan, encargado por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva para evaluar el escenario, señaló que la prioridad es evitar daños económicos injustificados que puedan surgir debido a una interpretación excesiva o «discrecional» de esta política externa. Alertó sobre la posibilidad de que estas acciones produzcan "pérdidas irreales o fantasiosas" para Brasil.
Durigan explicó que la administración brasileña busca proteger la soberanía económica y mantener la estabilidad de sus instituciones frente a regulaciones o restricciones externas sin un fundamento concreto. Destacó que la estrategia consiste en impedir que bancos y empresas locales se vean afectadas por medidas que no reflejen la realidad del mercado o la economía del país.
Para ello, el ministro ha iniciado diálogo con diversos sectores productivos y financieros nacionales, con el objetivo de identificar vulnerabilidades y recoger inquietudes del mercado frente a esta nueva situación internacional. La intención es también establecer un canal de comunicación con las autoridades estadounidenses, aunque actualmente no existen reuniones programadas con el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent.
Durante su encuentro con Lula en el Palacio de Alvorada, Durigan anticipó que una vez obtenida toda la información y definido un diagnóstico claro, buscará dialogar directamente con Estados Unidos para defender los intereses brasileños y evitar sanciones que puedan entorpecer el desarrollo económico del país.
El ministro subrayó que Brasil está abierto a la cooperación internacional en la lucha contra el crimen organizado, siempre que no se convierta en una excusa para intervenciones que dañen al sector productivo o a la economía nacional. En ese sentido, la protección de empleos y empresas es prioridad para el gobierno.
Además, Durigan comentó la próxima agenda de inversiones internacionales, que incluye una gira por China y Japón donde presentará el programa económico brasileño con el fin de consolidar alianzas y atraer capital extranjero.