El acto que realizó el PRO en el Club Centro Galicia de Olivos tenía como objetivo presentar una plataforma para monitorear la gestión provincial de Axel Kicillof, pero la atención quedó centrada en la polémica originada por un comunicado oficial del partido. En ese texto, el PRO cuestionó duramente al Gobierno, señalando una supuesta soberbia y falta de empatía, lo que provocó sorpresa e indignación especialmente entre dirigentes del PRO bonaerense.

El manifiesto publicado el fin de semana insistió en que existen dos enemigos del cambio político: por un lado, el populismo tradicional y, por otro, aquellos que lo frenan desde adentro con actitudes arrogantes y poco comprometidas con los sacrificios necesarios. En ese marco, quedó implícito un señalamiento hacia la Casa Rosada y el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, que enfrenta una investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito.

La crítica hacia Adorni no fue nueva. Mauricio Macri había cuestionado previamente su designación, considerándola una decisión desacertada basada en la falta de experiencia. Tras la difusión del comunicado, Fernando de Andreis, referente del PRO y mano derecha del expresidente, lo definió como un obstáculo para el cambio. En contraste, Cristian Ritondo, presidente del PRO provincial, dijo a El Economista que desconocía el contenido previo del manifiesto y manifestó preocupación por cómo podría afectar la estrategia política de la fuerza en Buenos Aires.

Ritondo y sus aliados impulsan una alianza con La Libertad Avanza para las elecciones de gobernador de 2027, por lo que destacan la necesidad de mantener la unidad interna y evitar que divergencias públicas entorpezcan la campaña. Un cercano al diputado puntualizó que la filtración del comunicado tomó por sorpresa a quienes estaban trabajando en la presentación de la plataforma y temen que esta polémica desvíe la atención de ese proyecto.

Este episodio expone las tensiones internas del PRO, especialmente en la filial bonaerense, donde se debaten críticas hacia el Gobierno y diferencias sobre cómo enfrentar el escenario político. La situación refleja un momento de fragmentación que podría afectar la imagen del partido de cara a futuros comicios.