El colectivo Ni Una Menos volvió a salir a las calles para denunciar la violencia machista en Argentina, con una concentración central frente al Congreso Nacional. La movilización se realizó bajo las consigas «Vivas, libres y desendeudadas nos queremos» y «Justicia por Dulce y Agostina», en referencia a dos jóvenes víctimas recientes: Agostina Vega, una niña de 14 años de Córdoba, y Dulce Candia, de 17 años, originaria de Misiones.
El hallazgo del cuerpo de Agostina después de varios días de búsqueda provocó un fuerte impacto social, reviviendo el reclamo urgente por respuestas efectivas ante los femicidios. Ni Una Menos recordó que este no es un caso aislado dentro de un contexto donde, según datos del Observatorio de las Violencias de Género Ahora Que Sí Nos Ven, ya se contabilizan más de tres mil mujeres asesinadas por razones de género desde la primera marcha en 2015, y cerca de cien víctimas letales solo en los primeros meses del año.
La jornada de protesta coincidió con el aniversario once de la primera gran convocatoria del movimiento feminista surgido tras el femicidio de Chiara Páez. La convocatoria reunió además a organizaciones feministas, sindicatos, agrupaciones sociales y colectivos de derechos humanos, que reclamaron mayor prevención, acceso a la justicia y acompañamiento a víctimas y familiares afectados por la violencia de género.
La marcha se replicó en varias ciudades del país, consolidando la demanda por un estado más comprometido en políticas públicas para erradicar las desapariciones, los femicidios y la violencia estructural que sufren mujeres y niñas en todo el territorio nacional.