Las principales organizaciones del sistema universitario argentino reclamaron al Gobierno nacional que implemente de forma completa la Ley de Financiamiento Universitario, norma aprobada por el Congreso para garantizar recursos estables y suficientes. A través de un comunicado conjunto, el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), la Federación Universitaria Argentina (FUA) y el Frente Sindical de Universidades Nacionales señalaron que la solución a la crisis actual reside en el respeto y la ejecución de lo establecido por la ley.
Además, estas entidades exigieron la convocatoria inmediata a paritarias para recuperar el poder adquisitivo perdido por el personal docente y no docente. Subrayaron la necesidad de avanzar en una mesa de diálogo institucional que permita cumplir con otros puntos clave de la normativa, como la actualización de las becas estudiantiles y la implementación de mecanismos claros y previsibles para la distribución de fondos destinados a la operatividad de las universidades, así como a su infraestructura y al desarrollo científico-tecnológico.
El comunicado también advirtió sobre la situación crítica de los hospitales universitarios, cuyos recursos financieramente previstos en el presupuesto nacional para 2026 aún no fueron transferidos. Ante esto, solicitaron una distribución urgente de esos fondos para evitar el deterioro de estos espacios fundamentales para la salud pública y la formación académica.
Por otra parte, las organizaciones valoraron el apoyo brindado por diversos sectores sociales en defensa de la universidad pública y el sistema científico nacional, en el marco de la reciente marcha federal universitaria. Aseguraron que esperan una respuesta rápida del Gobierno para interpretar correctamente el reclamo social y avanzar en la aplicación efectiva de la Ley de Financiamiento Universitario.
Ante el incumplimiento sostenido, el Plenario de Secretarías Generales de Conadu Histórica convocó a un paro nacional universitario de una semana para finales de mayo, que incluirá variadas acciones de protesta y visibilización en distintas casas de estudio del país. Durante esos días se abrirá un espacio de debate para definir futuras medidas en función del calendario académico y la continuidad del plan de lucha.