Patricia Bullrich volvió a evidenciar sus diferencias internas al manifestar su rechazo a la retirada del pliego de la jueza María Verónica Michelli, un hecho que agitó la escena política dentro de La Libertad Avanza y generó tensiones con la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei. Pese al conflicto, Bullrich aseguró que mantiene un compromiso total con el oficialismo, aunque dejó abierta la puerta para seguir defendiendo sus convicciones.

El gesto más visible de reconciliación fue la foto que publicó junto a Karina Milei, utilizada como símbolo de un acuerdo provisional entre ambas, y confirmada por fuentes del entorno presidencial como un “tema saldado” que no afecta el rumbo del Gobierno. Sin embargo, desde la mesa chica de Bullrich explicaron que la continuidad de sus diferencias responde a su intención de “cuidar a su electorado”, dirigido especialmente a votantes republicanos y de tradición antiperonista, un segmento al que considera fundamental para el futuro político.

Bullrich fue más allá al señalar que puso a disposición su renuncia al liderazgo del bloque libertario en el Senado durante una visita a Mendoza, aunque la propuesta no fue tomada en cuenta por el líder del espacio, Javier Milei. Esta acción deja entrever que la senadora busca mantener su independencia y capacidad de objeción frente a decisiones que considera contrarias a sus principios.

En redes sociales, Bullrich justificó su posición basada en “valores republicanos” e insistió en que una diferencia puntual no representa una debilidad sino, al contrario, un fortalecimiento del rumbo adoptado. Este matiz es interpretado como un mensaje directo a “los republicanos clásicos”, tradicionalmente atentos a la defensa de ciertos valores institucionales y democráticos que Bullrich reivindica en contraste con el discurso oficial de La Libertad Avanza.

De forma paralela, desde la estructura de La Libertad Avanza destacan que, aunque las tensiones permanecen, el trabajo conjunto continúa siendo vital para las transformaciones impulsadas por el presidente Javier Milei. No obstante, fuentes cercanas a Bullrich advierten que mantendrá su postura independiente y continuará diferenciándose en caso de que el Gobierno tome decisiones contrarias a su visión política y electoral.

En el trasfondo, el episodio refleja las dificultades que enfrenta La Libertad Avanza para integrar distintas corrientes internas en busca de una cohesión de cara a las elecciones de 2027. La habilidad de Bullrich para equilibrar el diálogo con la base conservadora y su alianza con el oficialismo será clave para comprender su rol en el futuro próximo.