El mal estado de las rutas nacionales patagónicas representa un desafío clave para el turismo y la economía regional, afirmaron representantes del sector hotelero y gastronómico en una reunión virtual junto al Ente Oficial de Turismo Patagonia Argentina. La falta de mantenimiento y reparación, especialmente en tramos como la Ruta 40 en Chubut, dificulta la circulación y limita la llegada de visitantes a diversas localidades del sur argentino.
Además del estado de los caminos, los participantes expusieron la compleja situación de la conectividad aérea, que enfrenta restricciones por la disponibilidad limitada de aeronaves y la dificultad para mantener rutas internas frecuentes. También se identificaron problemas en el transporte ferroviario y terrestre, que inciden directamente en la integración y el acceso a destinos turísticos patagónicos, problemas que impactan tanto en la producción como en el turismo.
Durante el encuentro, que reunió a autoridades turísticas de distintas provincias patagónicas y representantes de la Federación Empresaria Hotelera Gastronómica de la República Argentina (FEHGRA), se coincidió en la necesidad de fortalecer la articulación entre los sectores público y privado. Buscan conformar una agenda común que permita capitalizar las ventajas naturales y culturales de la Patagonia, promoviendo una región integrada y competitiva. La continuidad y promoción de la Marca Patagonia Argentina fueron resaltadas como herramientas fundamentales para posicionar al destino a nivel nacional e internacional. Entre los asistentes estuvieron funcionarios clave de La Pampa, Neuquén, Río Negro, Santa Cruz y Tierra del Fuego, quienes respaldaron la realización de nuevas instancias de diálogo para avanzar en soluciones conjuntas.
La reunión apuntó a diseñar esquemas de movilidad adaptados a las características geográficas y económicas de la Patagonia, con alternativas que fortalezcan la conectividad terrestre y aérea. El consenso final subrayó que potenciar el turismo regional depende de abordar con urgencia la infraestructura vial y las limitaciones en el transporte, para que la Patagonia pueda desarrollar todo su potencial de crecimiento turístico y productivo.