El incendio de un tercer contenedor de residuos domiciliarios en el barrio La Esmeralda volvió a encender las alarmas entre sus habitantes. El nuevo acto vandálico ocurrió en la intersección de las calles Valeriana Escribano y Castillo, dejando el contenedor completamente destruido y complicando la recolección de basura en la zona.

Los vecinos expresan su indignación por la frecuencia de estos incidentes y advierten que desde la Comuna ya notificaron que no reemplazarán indefinidamente los depósitos quemados. Esto suma preocupación, ya que sin contenedores funcionales, el manejo de residuos se vuelve insuficiente y puede afectar la limpieza del barrio.

Además del daño a los contenedores, los frentistas resaltan otras problemáticas que afectan la calidad de vida en La Esmeralda. Señalan roturas intencionales de luminarias del alumbrado público y la acumulación de basura que crea basurales a cielo abierto, situación que demandaría una respuesta más firme por parte de las autoridades municipales.

En este contexto, los residentes mantienen un compromiso constante con la limpieza y el cuidado de sus calles, realizando tareas diarias para conservar el orden en sus cuadras. También destacan la gestión de la presidenta de la sociedad de fomento, quien se encuentra activa en la búsqueda de soluciones para mejorar la situación actual del barrio.