El control y la regulación de servicios como Uber, Rappi, Cabify, Didi y PedidosYa quedaron bajo la órbita de la Secretaría de Transporte, según un decreto oficial publicado recientemente en el Boletín Oficial. Esto implica que dicha cartera será la autoridad encargada de fiscalizar y aplicar las normativas para los trabajadores y operadores de las plataformas digitales que brindan servicios de movilidad y reparto en el país.
Esta medida forma parte de la reforma laboral aprobada por el Congreso, que estableció un régimen específico para quienes prestan servicios a través de aplicaciones, como conductores y repartidores. La novedad más relevante es que estos trabajadores son considerados prestadores independientes, por lo que quedan excluidos del marco tradicional de la Ley de Contrato de Trabajo, adoptando un esquema regulatorio propio.
El Ejecutivo fundamentó la decisión en que la naturaleza principal de estas actividades está vinculada a la movilidad y la logística, áreas en las que la Secretaría de Transporte posee competencias técnicas y regulatorias. Además, se busca ofrecer mayor previsibilidad y orden en un sector que tuvo un crecimiento sostenido en los últimos años y que requiere un control adaptado a sus especificidades.
La Secretaría de Transporte actuará sobre ambos tipos de servicios digitales: el transporte de pasajeros y la distribución de bienes a través de aplicaciones. Mientras tanto, la Secretaría de Trabajo conservará la responsabilidad sobre los aspectos relacionados con convenios colectivos que puedan surgir en la actividad, manteniendo un balance entre regulación laboral y técnica.
Esta nueva estructura de supervisión apunta a clarificar la administración de plataformas digitales, facilitando una gestión más integral que cubra aspectos técnicos de movilidad y requisitos específicos de una industria que une demanda y oferta a través de la tecnología.