El Hospital Avellaneda implementó el uso de pictogramas como una herramienta visual para mejorar la atención de pacientes con Trastorno del Espectro Autista (TEA). Esta estrategia busca anticipar y explicar los procedimientos médicos, disminuyendo la ansiedad que suelen experimentar estos pacientes en distintos servicios hospitalarios.

El programa fue impulsado por el servicio de Fonoaudiología y su residencia, y ya se aplica en áreas como Electrocardiografía y Odontología. La anticipación a los procesos médicos resulta clave para los pacientes neurodivergentes, ya que muchos presentan dificultades para expresar verbalmente sus sensaciones o miedos.

Los pictogramas funcionan como tarjetas que describen con imágenes cada etapa de la consulta, por ejemplo, en un estudio audiológico, donde muestran el ingreso al consultorio, el uso de auriculares y la conclusión del procedimiento. Este recurso genera mayor seguridad y tranquilidad en el paciente, además de ofrecer respaldo tanto a las familias como a los profesionales sanitarios.

Los responsables del proyecto remarcaron la buena recepción de la iniciativa por parte de pacientes y familiares, quienes valoran sentirse más contenidos e incluidos durante la atención. Además, anticipan extender su uso a otras áreas hospitalarias como vacunación, triage, enfermería y tratamientos médicos que suelen ser una fuente de temor en este grupo.

La residencia de Fonoaudiología del hospital, creada recientemente, cuenta actualmente con seis residentes y apunta a fortalecer la especialidad en ámbitos interdisciplinarios como odontología, pediatría y neurología. La fonoaudiología no solo abarca el habla sino que se enfoca en potenciar la comunicación y la atención integral de pacientes con necesidades especiales.