El Indio Solari, una figura clave del rock nacional y exvocalista de Los Redonditos de Ricota, murió a los 77 años por complicaciones relacionadas con la enfermedad de Parkinson, un trastorno progresivo que afecta el sistema nervioso y el control de los movimientos.

Solari había revelado su diagnóstico públicamente años atrás, durante un concierto en Tandil en 2016, donde expresó que la enfermedad «le estaba pisando los talones». Desde entonces, convivió con los síntomas característicos de esta afección que afecta lentamente la movilidad y la expresión corporal.

El mal de Parkinson es un trastorno neurológico que compromete las células nerviosas encargadas del movimiento, generando síntomas como temblores, rigidez y lentitud en los gestos. Los temblores suelen iniciar en una mano, pie o mandíbula y progresan con el tiempo, dificultando tareas cotidianas.

Esta enfermedad también provoca rigidez muscular y rigidez postural, lo que puede derivar en un equilibrio deficiente y mayor riesgo de caídas. Además, se produce una pérdida de movimientos automáticos, como sonreír o parpadear, y alteraciones en el habla que suelen volverse más suave o difícil de entender.

Aunque no existe cura para el Parkinson, los tratamientos farmacológicos permiten mejorar los síntomas y retrasar su avance. La experiencia del Indio Solari mostró el impacto personal y social de esta enfermedad, que afecta la calidad de vida por su progresión paulatina y su interferencia en la movilidad y comunicación.

Los síntomas iniciales varían según cada paciente, pero comúnmente incluyen:

  • Temblores en reposo, habitualmente en una mano o dedos.
  • Lentitud general en los movimientos, también llamada bradicinesia.
  • Rigidez muscular que genera dolor y movimientos bruscos.
  • Postura encorvada y problemas para mantener el equilibrio.
  • Dificultad para realizar movimientos automáticos como balancear los brazos al caminar.
  • Cambios en el habla, que puede volverse monótona o de bajo volumen.

El legado de Solari trasciende su música y también visibiliza una enfermedad que afecta a miles de personas en el mundo y cuya investigación continúa orientada a mejorar el diagnóstico y la calidad de vida de quienes la padecen.