Un ciudadano belga que arribó a Río de Janeiro procedente de Uganda despertó la alarma sanitaria tras presentar síntomas virales como tos, escalofríos y diarrea. Aunque las primeras pruebas confirmaron que padece malaria, el Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas Evandro Chagas, parte de la Fundación Oswaldo Cruz (Fiocruz), no descarta la presencia de ébola, dada la procedencia del paciente y el contexto epidemiológico.
Desde su ingreso al instituto, el paciente fue aislado como medida preventiva mientras se realizan análisis más completos para confirmar o descartar definitivamente el virus del ébola, el cual, a diferencia de la malaria, se contagia únicamente a través del contacto directo con sangre o fluidos corporales y no por vía respiratoria. Este caso ocurre en medio de un brote activo de ébola en África Central, especialmente en República Democrática del Congo y Uganda, país de origen del viajero.
Fiocruz detalló que las muestras iniciales de saliva y orina descartaron la infección por ébola, pero aún permanece pendiente el análisis de la muestra sanguínea. La institución no informó la fecha exacta en que estarán disponibles estos resultados. Paralelamente, las autoridades sanitarias municipales y estatales mantienen un seguimiento cercano de las personas que tuvieron contacto con el paciente para prevenir cualquier posible contagio.
Esta situación subraya la importancia del control epidemiológico en puntos de entrada internacionales y el protocolo estrictamente aplicado para pacientes con antecedentes de viaje en zonas con enfermedades infecciosas emergentes. Fiocruz, uno de los centros de referencia en Brasil para la investigación y tratamiento del ébola, reiteró que el riesgo de transmisión del virus en el país permanece bajo, y enfatizó la necesidad de mantener la vigilancia continua para evitar riesgos mayores.