Léa Seydoux, reconocida por su trayectoria en el cine europeo, reveló que convive desde joven con fuertes ataques de pánico que todavía afectan su día a día. Relató que estas crisis comenzaron cuando tenía 18 años y describió la sensación como un vértigo que le provoca desconexión consigo misma, poniendo en duda su identidad durante esos episodios.

La actriz detalló que, durante uno de estos ataques, llegó a cuestionarse frente al espejo si realmente ella era quien veía, un signo de la profunda inquietud que padece sobre su percepción personal. Esta confusión también se manifiesta en su profesión, donde el reflejo en la pantalla intensifica esas dudas sobre su propia existencia y autenticidad.

En relación con su vida personal, Seydoux mencionó que el rodaje de su última película, "The Unknown", coincidió con un momento delicado tras el nacimiento de su segundo hijo, cuando aún se encontraba en período de lactancia. Esta situación afectó su estado físico y emocional, y fue visible en cámara durante la filmación, lo que sumó complejidad a su experiencia artística.

La película, estrenada en el Festival de Cannes, explora la identidad a través de la historia de un hombre que despierta en el cuerpo del personaje de Seydoux, basada en una novela gráfica. El filme plantea una reflexión profunda sobre la existencia que, según la actriz, supera las categorías de género.

Estas confesiones evidencian cómo la salud mental puede impactar incluso a figuras consolidadas del cine internacional y ponen en relieve las tensiones que implica la exposición pública y las exigencias profesionales en ámbitos artísticos.