La República Democrática del Congo confirmó un incremento notable en los casos de ébola, con 71 nuevos diagnósticos en las últimas 24 horas, lo que eleva a 452 el total de contagios desde el inicio del brote. Hasta el momento, la enfermedad ha provocado 82 muertes en la región.
Este brote, causado por la cepa Bundibugyo del virus del ébola, es uno de los más graves registrados. Además del Congo, Uganda también ha reportado casos de esta enfermedad. La situación llevó a la Organización Mundial de la Salud (OMS) a declarar el brote como una emergencia de salud pública de importancia internacional.
Para responder a esta crisis sanitaria, la OMS junto con el Centro Africano para el Control y la Prevención de Enfermedades anunció un plan regional que abarca desde junio hasta noviembre de 2026. Este programa busca recaudar 518 millones de dólares para fortalecer la preparación, detección y respuesta de los países africanos afectados y en riesgo.
Dado que no existen vacunas ni tratamientos específicos para el virus Bundibugyo, el plan se centra en aumentar la capacidad de los sistemas de salud para enfrentar emergencias sanitarias agudas. Estas medidas ya se han iniciado en las naciones directamente afectadas y en aquellas que presentan un alto riesgo de importar el virus.
Entre los países considerados en mayor peligro de contagio se encuentran Sudán del Sur, Ruanda, Kenia, Zambia, República Centroafricana, Tanzania, Etiopía, Angola, Congo (Brazzaville) y Burundi, que deberán reforzar sus controles para evitar la propagación.