El Gobierno nacional detectó tres buques cargueros que arriban a Argentina desde la República Democrática del Congo, país afectado por un brote activo de ébola. Ante este contexto de riesgo epidemiológico, se dispusieron controles estrictos para supervisar a las embarcaciones y evitar contagios.

Las naves, que operan bajo banderas de Grecia y Liberia, se sometieron a un seguimiento sanitario preventivo antes de su llegada. Sanidad de Fronteras junto a la Prefectura Naval Argentina implementaron protocolos de vigilancia, que incluyen controles médicos a bordo, la solicitud de declaraciones juradas sanitarias y la restricción para desembarcar a la tripulación hasta completar todas las verificaciones.

Este operativo surge en respuesta al brote de ébola en la provincia de Ituri, noreste del Congo, donde se identificó la cepa Bundibugyo, una variante poco frecuente para la que no existen vacunas ni tratamientos específicos aprobados. La cepa ha causado decenas de muertos y numerosos casos sospechosos.

El ébola se transmite por contacto directo con fluidos corporales de personas infectadas y puede tener una alta tasa de mortalidad si no se aplican medidas sanitarias adecuadas. Por ello, el Ministerio de Salud y organismos de inteligencia realizan un monitoreo conjunto para detectar posibles casos en forma temprana, controlar el aislamiento de pacientes y seguir estrechamente a contactos directos.

Hasta el momento no se reportaron contagios ni casos sospechosos asociados a las embarcaciones, pero las autoridades mantienen activa la vigilancia epidemiológica para proteger la salud pública nacional.