Una jornada de protesta reunió a trabajadores del CONICET, la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), el INTI y el INTA para expresar su rechazo a los despidos, el deterioro del salario y los recortes presupuestarios que afectan a la comunidad científica y tecnológica del país.
La concentración principal se realizó frente a la sede del CONICET en Buenos Aires, convocatoria organizada por ATE y colectivos de becarios, que incluyó además actividades como un “picadito por la ciencia”. Movilizaciones similares se replicaron en diferentes provincias buscando visibilizar la delicada situación que atraviesan los organismos estatales vinculados a la ciencia y la tecnología.
Dentro del CONICET, el foco de la protesta se entornó en la inminente finalización de contratos para cientos de becarios posdoctorales, quienes cumplen una etapa clave tras casi una década de formación científica. ATE exigió una prórroga para 379 de estos becarios, argumentando que no pudieron presentarse a la Carrera del Investigador Científico debido a la postergación de convocatorias. Además, se denunció la suspensión de ingresos para más de 700 cargos ya concursados, afectando tanto a investigadores como a personal de apoyo.
Los trabajadores denunciaron una caída salarial acumulada cercana al 40% desde 2023, lo que, junto con la falta de financiamiento, dificulta la compra de insumos, el mantenimiento de equipamiento y el desarrollo normal de proyectos. Aunque el CONICET ha mantenido abiertas algunas convocatorias, estas no solucionan la incertidumbre laboral que enfrentan quienes terminan sus becas actuales.
En la Comisión Nacional de Energía Atómica, el conflicto se profundizó con la ratificación de despidos de 62 trabajadores especializados, cuyas tareas abarcan áreas críticas como la investigación nuclear, producción de radioisótopos, medicina nuclear, seguridad y desarrollo tecnológico. Estas cesantías ponen en riesgo la continuidad y calidad de proyectos estratégicos para el país. Frente a esta situación, se realizó una radio abierta denominada “Radioactiva” frente a la sede de la CNEA para mantener vigente el reclamo.
Los sindicatos informaron que analizan ampliar las medidas de fuerza si las autoridades no revierten esta situación, que consideran un ajuste encubierto sobre la ciencia pública. Asimismo, el deterioro afecta también al INTI y al INTA, donde existen denuncias similares relacionadas con despidos y falta de recursos para sostener la labor técnica y de investigación.
Estas organizaciones reclaman la urgente atención estatal para asegurar la continuidad laboral de los investigadores y técnicos, además de la reactivación de financiamiento efectivo que garantice el avance científico y tecnológico del país.