San Lorenzo del Sud logró una victoria clave ante Sportivo en el tercer encuentro de las finales de Segunda División, posicionándose como favorito para quedarse con la serie. Su principal recurso fue el dominio en la pintura, liderado por Joaquín Coria, cuya actuación resultó determinante para quebrar a su rival.
El partido arrancó parejo, con Sportivo apostando por su juego interno a través de sus principales anotadores, Ayala y Miguel. Sin embargo, la ausencia de Mateo Boccatonda, una baja sensible para el «Tricolor», terminó por inclinar la balanza a favor del «Naranja». A partir del segundo cuarto, San Lorenzo ajustó su defensa y empezó a capitalizar con buenas apariciones tanto de Coria como de De Pastena, además de algunos triples claves de Fernetich.
Con un parcial de 9-0, San Lorenzo pasó de ir perdiendo a tomar una ventaja que llegó a ser de hasta 11 puntos antes del descanso, manteniendo una renta de +8. Tras el receso, Sportivo intentó reaccionar para acercarse en el marcador, pero cada vez que conseguía reducir la diferencia, San Lorenzo respondía de inmediato. A pesar de la expulsión por doble técnica de Matías Martínez tras protestar una decisión arbitral, el conjunto local mantuvo la calma y extendió la ventaja con tiros efectivos de Fernetich, Coria y De Pastena.
En los últimos diez minutos, San Lorenzo exhibió una defensa férrea y cortó por completo el juego ofensivo de Sportivo, que apenas logró anotar cinco puntos en ese cuarto final. La figura indiscutible fue Joaquín Coria, que sumó 16 puntos, 18 rebotes, tres asistencias y una tapa, terminando con una valoración excepcional. Juan Fuentes también aportó con 13 puntos y junto a De Pastena y Fernetich conformaron un tridente ofensivo que terminó en doble dígito.
Con este resultado, San Lorenzo del Sud quedó en posición de cerrar la serie en el próximo juego, que se disputará en cancha de Villa Mitre. Sportivo, en tanto, deberá ganar el cuarto partido para extender la definición a un quinto encuentro. El equipo dirigidos por Nicolás Becchina mostró solidez en defensa y efectividad en ataque, aunque los jugadores recalcaron la necesidad de no confiarse y mantener la concentración hasta el último minuto.