La Soyuz MS-29 despegó desde el cosmódromo de Baikonur en Kazajistán en horas de la mañana, impulsada por el cohete Soyuz-2.1a que cumplió con todos los parámetros previstos para alcanzar la órbita terrestre. Ocho minutos después, la cápsula ingresó en su órbita preliminar, iniciando las maniobras automáticas para su aproximación a la Estación Espacial Internacional (EEI).
Integrada por tres astronautas con distintas especialidades científicas, la tripulación pondrá en marcha una misión que resalta la importancia de la colaboración internacional en la exploración espacial. La nave desplegó automáticamente sus paneles solares para asegurar la generación de energía necesaria para las funciones críticas durante el vuelo y el acoplamiento.
La aproximación a la EEI se realizará mediante un procedimiento rápido y controlado desde la Tierra, con el acoplamiento previsto para la tarde. Este lanzamiento no solo representa un avance tecnológico y científico importante, sino que reafirma la alianza y el intercambio de conocimientos entre las agencias espaciales involucradas.
La comunidad científica sigue de cerca el desarrollo de esta misión, que promete aportar datos y experiencias clave para futuras exploraciones en el espacio.